Evaluación de Desempeño: cómo cómo impulsar las ganas de mejora
Si hacer las Evaluaciones de Desempeño te da dolor de panza. Si es una situación que te incomoda porque es agotador que el evaluado rechace su nota o se defienda, o que se desborde emocionalmente... Porque vos sentís culpa porque creés que la nota es injusta, pero que no depende de vos porque cayó en la calibración o la curva forzada. O si creés que la nota está bien, pero te da pena que por eso no podés aumentar el sueldo y entonces todo esto hace que odies la ED.
En este curso te explico cuál es la lógica de esos criterios que generan resistencia, para que puedas hacer un planteo claro, donde las reglas del juego estén sobre la mesa. Donde queda claro qué es jugar bien o mal, donde tu rol es elevar el techo, desde una actitud desafiante, para que entonces el evaluado pueda hacerse cargo de su decisión de cómo quiere jugar.
Este encuadre del proceso es clave, porque es lo que te va a permitir pasar de esa sensación de frustración, culpa, incomodidad, injusticia, a una sensación serena, con la templanza de estar haciendo algo difícil, pero con consistencia y sentido. O sea con tranquilidad de estar jugando un juego honesto, tal vez exigente, pero un juego limpio. Una situación donde la incomodidad se siente como algo normal dentro de una situación de desafío y aprendizaje, y el juego no es escaparse, sino superarse.